Dios y el sistema límbico

Un psicólogo canadiense, utilizó un aparato en cuestión, llamado estimulador magnético transcraneal, con el objetivo de estimular partes de sus lóbulos temporales y descubrió que sentía a Dios por primera vez en su vida. Los humanos somos unos seres poseedores de unos caracteres exclusivos, entre ellos el más enigmático de todos “la religión” y es un hecho que seamos los únicos seres que mediten sobre el infinito o se pregunten por el significado de todo. Algunos pueden llegar a la conclusión de que si existen este tipo de creencias religiosas se debe simplemente al deseo de inmortalidad por parte del ser humano.

Dios y nuestro sistema límbico

El sistema límbico recibe señales de todos los sistemas sensoriales, la actividad del sistema límbico está relacionada con la experiencia y expresión de emociones. Por otra parte en las conexiones que forman el sistema límbico, a su vez, intervienen en los lóbulos frontales; la manifestación de estas emociones requiere la acción del hipotálamo, el cual es el centro de supervivencia del cuerpo y en ocasiones, para la transmisión de sus genes.

Los pacientes que tenían repetidos estallidos eléctricos en el interior del cerebro alteraban permanentemente su vida emocional. Algunos de esos pacientes son muy pesados al hablar, discutidores, pedantes y egocéntricos, y están obsesionados por temas filosóficos y teológicos. Este es uno de los casos de uno de los pacientes, llamado Paul. Éste había sufrido varios ataques a lo largo de su vida y afirmaba ciegamente la existencia de Dios, era capaz de describir con todo lujo de detalles su historia. Incluso llevó un manuscrito escrito por el mismo, el cual contenía sus opiniones sobre todo tipo de temas espirituales, místicos y filosóficos. Pero lo más interesante de este paciente es que tenía flashbacks asombrosos, como el hecho de que podía recordar todos los detalles de un libro que había leído hace bastante tiempo (en uno de sus ataques).

Podemos llegar a la conclusión de que los pacientes como Paul tienen estas experiencias por cuatro posibles causas:

1-Una puede ser que efectivamente dios los visite.

2-Debido a que el único recurso que les queda es buscar la purificación en la religión.

3-Puede deberse a las conexiones existentes entre los centros sensoriales y las amígdalas, la parte del sistema límbico encargado de reconocer el significado emocional de los sucesos del mundo exterior.

4-Es posible que los seres humanos hayan desarrollado por evolución un circuito neural especializado exclusivamente en la experiencia religiosa.

Este tipo de argumentos que  manejan  esta disciplina nueva, se llaman psicología evolutiva. Muchos caracteres y propensiones humanos, tendemos a atribuirlos a la cultura. No obstante hay que tener cuidado de no llevar demasiado lejos estos argumentos de la “psicología evolutiva”, no se debe deducir que sólo porque un carácter sea universal, esté determinado genéticamente, ya que de esta forma podríamos llegar a la conclusión de que solamente unos pocos elegidos son poseedores de las conexiones neuronales necesarias para ver a Dios.

Pero el hecho de que Dios exista o no, no es lo que preocupa a los científicos sino que el hecho de que se hayan originado estos sentimientos religiosos en los pacientes como Paul y dar una explicación científica de éste.

Partiendo de varias hipótesis podemos dar ideas de la razón por la que los epilépticos de los lóbulos temporales tienen esta clase de experiencias. La tarea de reconocer un objeto es tarea de los lóbulos temporales, las amígdalas determinan su importancia emocional y se lo transmiten al sistema límbico. Pero la hipótesis del encendido no dio los resultados esperados, sino que los pacientes respondían con menor intensidad de la esperada a imágenes que de otro modo deberían de haber provocado reacciones violentas, mientras que por el contrario en imágenes religiosas y místicas se producía una amplificación de la respuesta.

Con esto podemos llegar a la conclusión de que los ataques han alterado por completo la vida mental interior del paciente. La única conclusión clara a la que podemos llegar es que en el cerebro humano existen circuitos que intervienen en la experiencia religiosa. Aunque todavía no se sabe si estas evolucionaron específicamente para la religión o si generan ciertas emociones que conducen a tales creencias. Por lo tanto no podemos demostrar que en el cerebro existe un “módulo de Dios”, que pudiera estar determinado genéticamente.

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Las hormonas definen la intensidad del amor

Las hormonas definen la intensidad del amor: se dice que la testosterona dispara el deseo y la oxitocina mantiene la fidelidad.

Artículo sobre la oxitocina
Human ethnocentrism—the tendency to view one’s group as centrally important and superior to other groups—<reates intergroup bias that fuels prejudice, xenophobia, and intergroup violence. Grounded in the idea that ethnocentrism also facilitates within- group trust, cooperation, and coordination, we conjecture that ethnocentrism may be modulated by brain oxytocin, a peptide shown to promote cooperation among in-group members. In double-blind, placebo-controlled designs, males self-administered oxytocin or placebo and privately performed computer-guided tasks to gauge different manifestations of ethnocentric in-group favoritism as well as out-group derogation. Experiments 1 and 2 used the Implicit Association Test to assess in-group favoritism and out-group derogation. Experiment 3 used the infrahumanization task to assess the extent to which humans ascribe secondary, uniquely human emotions to their in-group and to an out-group. Experiments 4 and 5 confronted participants with the option to save the life of a larger collective by sacrificing one individual, nominated as in-group or as out-group. Results show that oxytocin creates intergroup bias because oxytocin motivates in-group favoritism and, to a lesser extent, out-group derogation. These findings call into question the view of oxytocin as an indiscriminate “love drug” or “cuddle chemical” and suggest that oxytocin has a role in the emergence of intergroup conflict and violence.

Carsten K. W. De Dreu1, Lindred L Greer, Gerben A. Van Kleef, Shaul Shalvi, and Michel J. J. Handgraaf Department of Psychology, University of Amsterdam, 1018 WB, Amsterdam, The NetherlandsEdited by Douglas S. Massey, Princeton University, Princeton, NJ, and approved December 21, 2010 (received for review October 12, 2010)

La oxitocina
La oxitocina  es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con la conducta maternal y paternal que actúa también como neurotransmisor en el cerebro. En las mujeres, la oxitocina se libera en grandes cantidades durante el parto. En el cerebro parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y podría también estarlo con la formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas.

Acciones de la oxitocina en el cerebro y efectos en el comportamiento
La oxitocina segregada por la glándula pituitaria no puede volver a entrar en el cerebro. Por tanto, se piensa que los efectos en la conducta de la oxitocina se reflejan  en su liberación por neuronas oxitócicas centrales, diferentes de las que la segregan en la glándula pituitaria. Los receptores de oxitocina son neuronas, distribuidas en muchas partes del cerebro, y la médula espinal. Estos son algunos efectos y acciones probocados por esta hormona:
-Autismo. Un estudio realizado en 1998 encontró niveles significativamente menores de oxitocina en el plasma sanguíneo de niños autistas. Un estudio realizado en 2003 encontró un descenso del espectro de conductas repetitivas autistas cuando se administraba oxitocina intravenosa. Un estudio realizado en  2007 reportó que la oxitocina ayudaba a adultos autistas a retener la habilidad de evaluar el significado emotivo de la entonación al hablar.

Autismo

-Lazos maternales. Los bebés reconocen las vocalizaciones que las madres dirigen hacia ellos, lo que induce a procesos hormonales complejos que ejercen una influencia especialmente en el apego entre madre e hijo y en el comportamiento del bebé. En un niño que sufre de estrés, la consolación proveniente de la voz de su madre activa un proceso hormonal muy parecido al de un niño que recibe un estímulo físico. La voz activa la producción de oxitocina en el ser humano, mientras que en el caso de las ratas, es necesario un contacto físico para producir dicho efecto.

-Aumento de confianza y reducción del miedo social. En un juego de inversiones arriesgadas, los sujetos experimentales que recibieron oxitocina administrada nasalmente mostraron “el nivel más alto de confianza” dos veces más frecuentemente que el grupo control. Es por eso que poco a poco la oxitocina se está asentando como “la hormona del amor”. Varios estudios han demostrado su influencia en el apego de las madres hacia sus hijos, en la solidez de las relaciones de pareja y en la confianza que nos generan otras personas. Hasta tal punto, que para establecer relaciones sociales más fuertes se puede comprar por Internet un spray, creado por una compañía estadounidense. Sin embargo, no hay evidencia concluyente de que la oxitocina consiga acceder al cerebro por administración nasal. Acción sobre la generosidad aumentando la empatía.

-Tolerancia a varias drogas adictivas y reducción en los síntomas de abstinencia. Algunas funciones de aprendizaje y memoria se ven disminuidas por la administración central de oxitocina. La droga ilegal MDMA (éxtasis) puede aumentar los sentimientos amorosos, empáticos y de conexión a otros estimulando la actividad de la oxitocina mediante la activación de receptores de serotonina.

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